Declaración de independencia de Grecia
Nosotros, descendientes de los sabios y
nobles pueblos de la Hélade, nosotros que somos los contemporáneos de
las esclarecidas y civilizadas naciones de Europa [...] no encontramos
ya posible sufrir sin cobardía y autodesprecio el yugo cruel del poder
otomano que nos ha sometido por más de cuatro siglos [...].
La nación griega toma por testigos al
cielo y la tierra de que, a pesar del yugo espantoso de los otomanos que
amenazaban con aniquilarla, existe todavía. Después de esta prologada
esclavitud hemos decidido recurrir a las armas para vengarnos y vengar a
nuestra patria contra una terrible tiranía. [...] Después de haber
rechazado la violencia únicamente gracias a la valentía de sus hijos,
declara hoy ante Dios y ante los hombres, mediante el órgano de sus
representantes legítimos reunidos en congreso nacional, su independencia
política.
Esta guerra contra los turcos en la que
nos hallamos empeñados no es la de una fracción o el resultado de una
sedición. No está destinada a la obtención de ventajas para una parte
aislada del pueblo griego; es una guerra nacional, una guerra sagrada,
una guerra cuyo objetivo es reconquistar los derechos de la libertad
individual, de la propiedad y del honor, derechos que los pueblos
civilizados de Europa, nuestros vecinos, gozan hoy.
¿Deberían se los griegos los únicos
europeos apartados, como si fueran indignos, de esos derechos que Dios
ha establecido para todos los hombres? ¿O bien estaban condenados por su
naturaleza a una esclavización eterna que perpetuaba en su país la
expoliación y las masacres? La fuerza brutal de unas cuantas hordas de
bárbaros que, sin que se les hubiera provocado, vinieron, precedidas por
la matanza y seguidas por el espíritu de destrucción, a establecerse
entre nosotros ¿podría ser legalizada en algún momento por el derecho de
los habitantes de Europa?
Partiendo de estos principios y
convencidos de nuestros derechos, solo queremos, solo reclamamos nuestra
reintegración a la asociación europea, ya que nuestra religión,
nuestras costumbres y nuestra posición nos invitan a unirnos a la gran
familia de los cristianos. Caminemos de común acuerdo hacia nuestra
liberación, con la firme resolución de obtenerla o sepultar para siempre
nuestras desgracias bajo una ruina digna de nuestro origen.
Asamblea Nacional Griega, 27 de enero de 1822. Proclamación de la independencia de Grecia
Hoy en dia les toca independizarse de otro "invasor"; Independizarse de la Troika.
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